El norte de La Palma es un mundo de verde intenso. Bosques de laurisilva, barrancos profundos y pueblos que parecen detenidos en el tiempo. Aquí la naturaleza manda.
Declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, el Bosque de Los Tilos es uno de los últimos reductos de laurisilva del planeta. Un viaje al pasado entre helechos gigantes y arroyos cristalinos.
Trece túneles excavados en la roca, cascadas que brotan de la montaña y un sendero que atraviesa el corazón verde de La Palma. Una de las rutas más espectaculares de Canarias.
En San Andrés y Sauces, el Atlántico ha esculpido piscinas naturales de aguas turquesas. El Charco Azul es la joya, pero hay más rincones por descubrir en esta costa salvaje.
Entre plataneras que descienden hasta el mar y casonas de piedra volcánica, San Andrés y Sauces es el municipio que mejor conserva la esencia del norte de La Palma. Su casco histórico y sus barrancos merecen un día entero.
En el extremo norte de la isla, una laguna rodeada de pinos canarios rompe el paisaje volcánico con un verde exuberante. La Laguna de Barlovento es un lugar tranquilo, perfecto para un picnic con vistas al Atlántico.